Los recortes en los presupuestos han hecho que en algunos servicios de tratamiento de aguas residuales de los Estados Unidos se haya aplicado por defecto la opción de “utilizar hasta que se estropee”, con relación a determinados activos como, por ejemplo, las bombas de las estaciones de bombeo. Sin embargo, el distrito sanitario de Costa Mesa en California ha encontrado un modo mejor de ajustar el presupuesto operativo. El Acuerdo de Mantenimiento Preventivo TotalCare de Xylem no solo ahorra dinero al distrito sino que también garantiza el tiempo de funcionamiento de los equipos.
Con el fin de evitar el desbordamiento de las redes de alcantarillado sanitario y la imposición de sanciones medioambientales federales y nacionales, Costa Mesa lucha por mantener la fiabilidad de las estaciones de bombeo dúplex instaladas a lo largo de los 360,5 kilómetros de sus sistemas colectores. Para ello, se programan inspecciones de mantenimiento preventivo anual en las que se reparan las posibles averías tan pronto como se presentan.
Costa Mesa se interesó por buscar una mejora en este sentido después de que en agosto de 2013 una avería en una de las principales estaciones de bombeo ocasionase el mayor desbordamiento de la red de alcantarillado sanitario que jamás se había conocido en los 70 años de historia del servicio. La unidad de suministro de energía ininterrumpido de un cuadro de mando falló y provocó que 291.000 litros de aguas residuales fuesen a parar al sistema de captación de agua de lluvia. El agua descargada llegó hasta Back Bay y obligó al famoso parque acuático Newport Dunes a cerrar el fin de semana del Día del Trabajo.
El director general, Scott Carroll, nos explica lo siguiente: “Nuestro distrito no confía en la estrategia de utilizar los equipos hasta que se estropean por completo. Es una práctica que conlleva demasiados riesgos y aquí, en California, también la posibilidad de ser sancionado con grandes multas, ya que las políticas de los órganos de control de la calidad del agua son más estrictas que las de la Agencia Federal de Protección del Medioambiente”.
Inspección de mantenimiento preventivo cada 90 días
Después del vertido, la junta de administración del distrito autorizó un contrato de mantenimiento preventivo con una periodicidad de 90 días para que se inspeccionasen exhaustivamente 20 bombas en las 11 estaciones más importantes. El contrato de inspección coincidió con la presentación del programa de Xylem “TotalCare Program” para el cuidado de sus instalaciones de bombeo, desinfección, depuración, filtración y control. El programa TotalCare se estructura en función de los requisitos individuales de los clientes: desde funciones de diseño y asesoramiento hasta auditorías sobre energía, servicios de supervisión y mantenimiento de campo. Todo ello se consigue gracias a la red de oficinas existentes en todo el país y al personal de campo que trabaja como un solo equipo unificado.
La oficina de servicio de Xylem en el sur de California presentó una oferta directa para la inspección de mantenimiento preventivo en lugar de externalizar las reparaciones a contratistas. La oferta directa de Xylem no solo fue la de menor cuantía, sino que, además, Carroll consideró que Xylem, en calidad de fabricante de bombas, era quien ofrecía mayor experiencia y cobertura como respaldo del contrato.
Para cumplir el programa urgente a 90 días establecido en el contrato, la oficina de Xylem que presta servicio en Costa Mesa, la oficina de Mira Loma, recurrió a trabajadores locales junto con ayuda altamente cualificada de la oficina de Xylem en Dallas. Cada estación de bombeo fue sometida a una exhaustiva inspección de uno o dos días, en la que se llevó a cabo la extracción de las bombas para examinar los controles, la electrónica, los difusores espirales, los impulsores y otros muchos componentes.
Los resultados de la inspección
Darren McMillan, director de la oficina de Xylem en Mira Loma, explica cuáles fueron los resultados: “Los técnicos de campo de Xylem aplicaron una lista de verificación de 20 puntos. Las evaluaciones de imágenes térmicas y las técnicas manuales pusieron de manifiesto varios aspectos: el deterioro considerable de las válvulas de control y los difusores espirales; el desgaste de los cojinetes, los sellos y las juntas tóricas; cables sueltos y un lubricante inadecuado en los manguitos de las bombas que habría disminuido su ciclo de vida útil”. Los equipos de inspección de Xylem también detectaron algunos motores cuyo funcionamiento estaba a punto de fallar y algunos pozos sin bombas de reserva.
El director general Scott Carroll recomendó firmar cuanto antes un contrato para efectuar todas las reparaciones en las estaciones, en lugar de abordar solo las más urgentes. El contrato se sometió a un proceso de licitación y se otorgó a Xylem, ya que su competitivo presupuesto evidenció una vez más que el precio de los contratos directos es menor. El personal de campo de Xylem se ha puesto en marcha para que las tareas estén finalizadas el segundo trimestre de 2014.
Carroll concluye de esta forma: “Nuestra junta directiva se ha mostrado muy a favor del contrato, y estoy seguro de que contribuirá a evitar otro desbordamiento de la red de alcantarillado sanitario. Consideramos los costos como una inversión y no como un gasto. Esa ha sido siempre nuestra filosofía operativa y lo seguirá siendo”.